
“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”. Juan 4:23
Hoy me encontré con una frase de Lamar Boschman que dice “Cuando yo adoro prefiero que mi corazón se quede sin palabras a que mis palabras se queden sin corazón”. Esta frase me hizo pensar en la actitud que nosotros tenemos en los momentos de alabanza y adoración.
Esta frase nos habla de dos actitudes que podemos tener al presentarnos ante Dios. Ambas actitudes las he visto en mucha gente en las oportunidades que he tenido de dirigir la alabanza. La primera actitud es aquella de sinceridad, gratitud, y devoción. La segunda actitud es aquella de tradición, de apatía, e insensibilidad.
“…Prefiero que mi corazón se que sin palabras…” Esta es la actitud de una persona con un gran deseo de poder expresar su agradecimiento y admiración hacia su Dios. Al pensar en esta actitud me recuerda de las palabras de nuestro Señor Jesus en Juan 4:23 “La hora es cuando los verdaderos adoradores adoraran en espíritu y verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.” Dios se deleita en esas personas apasionadas por el, que se acercan con acción de gracias ante su presencia. Cuando alguien se acerca a Dios en adoración con la actitud correcta Dios se acerca a el y cuando la presencia de Dios se manifiesta todo aquello que va encontra de su naturaleza y espíritu tiene que huir.
“… a que mis palabras se queden sin corazón.” Puedo decir que esta actitud esta muy presente en medio de muchas personas. Cuando mis palabras se quedan sin corazón, es cuando lo que sale de mis labios no tiene sentimiento, no tiene pasión. En algún punto de nuestras vidas nos hemos topado con personas que nos dicen que son amigos, que nos aprecian, pero tu sabes al instante que son palabras que se las lleva el viento. Así pasa con frecuencia en los momentos de alabanza y adoración, muchos cantan, muchos aplauden, es mas hay muchos que ni aplauden, ni cantan, ni cierran los ojos, ni dan muestras de expresión a Dios. Cuando nuestras palabras se quedan sin corazón es cuando entramos en rutina, cuando vamos a la iglesia por costumbre solamente corremos el gran peligro de entrar en un estado de apatía e indiferencia. Porque esto es un peligro para nuestra vida espiritual? porque nos perdemos de el deleite de disfrutar y estar en la presencia de Dios.
Amigos, estoy de acuerdo con lo que dice Lamar, “Prefiero que mi corazón se quede sin palabras”, que mi lenguaje humano se acabe pero no mi pasión por Dios, que mis expresiones de adoración se acaben, pero mi amor por Dios. por Jonathan Avila
Juan 4:23
Un corazón con pasión para adorar nace de una sed insaciable por nuestro creador...
Un corazón sin sed de Dios es un corazón muerto, alejado de la presencia de Dios, que canta solo por cantar por tradición por enseñanza de hombre, declara palabras que no siente que no vive su corazón....
“Cuando yo adoro prefiero que mi corazón se quede sin palabras a que mis palabras se queden sin corazón”.
Hermosas palabras para reflexionar y tomarlas como referencia en mi vida de adoración...
Salmo 29:2 Tributad al SEÑOR la gloria debida a su nombre;
adorad al SEÑOR en la majestad de la santidad.
RaCieL
Es algo maravilloso
Este articulo sobre "Prefiero que mi corazon se quede sin palabras antes que mis palabras se queden sin corazon" Es algo que tambien lo he experimentado de una manera contundente. La adoracion en sus distintas formas en cantos, vidas, palabras, testimonio y frente a la presencia de Dios debe ser como quedar impresionado de alguien. YO no puedo entender porque muchos creyentes son apaticos cuando se adora en el culto y como si estarian cantando alguna musica sin valor. Esto impresiona porque se nota una vida apatica de la UNCION DE DIOS.
Creo con todo mi corazon que Dios esta levantando adoradores con una uncion poderosa para restaurar el valor perfecto de la adoracion en el canto. El mundo va a experimentar el cambio. Muchas veces esto va a hacer que la iglesia experimente cambios bruscos en el area de la musica, tanto va a significar el canto de la adoracion que despreciaremos cualquier musica que no sea alabanza y adoracion.
No quiero ser radical en este aspecto pero creo sin temor a equivocarme que la mejor musica de la vida es la adoracion del canto al Señor y en mi vida no existe espacio ni tiempo para escuchar musica mundana. Eso es el inicio de un adorador. En el culto cuando estamos en la presencia de Dios lloramos, nos quebrantamos y rendimos nuestras vidas al Maestro. Es necesario una consagracion en la adoracion, es necesario vivir de la adoracion, es necesario vivir de una vida renovada, es necesario ser impactados por el Señor diariamente, es necesario dinamizar nuestras vidas en la presencia del Señor.
Bendiciones hermanitos.
Llento Soto