Vota por nosotros:

Shekinah www.adoradores.com

 

Top Cristiano - el ranking de sitios cristianos

 

Vota por este sitio en el Top Cristiano

 

“LA FIDELIDAD DE ELOHÍM”

Imagen de Carmen

PARASHAH No. 17 ITRÓ

22 DEL MES UNDÉCIMO DE 5770/6 DEL MES DE FEBRERO DEL 2010

Lectura de la Torá: Shemót/Nombres/”Ex.” 18:1-20:23

Lectura de la Haftaráh/Profetas: Yeshaiáhu /Isa.6:1-7:6

 

Shemót/Palabras/”Ex.”19:5:"Y si tú  dieras oído a Mi voz, y guardareis Mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra./

LA FIDELIDAD DE ELOHÍM”

 Si hay alguna duda en la mente de alguien de que Israel es el Pueblo Elegido, por un lado, no nos sorprenderemos y por el otro, examinaremos con detenimiento esta elección y lo que representa para nosotros individualmente, como judíos mesiánicos por sangre/por fe que somos.

          Si leemos de nuevo el versículo de arriba, donde Elohím promete que Israel, es decir, los judíos en todo el mundo, serán “mi Preciado Tesoro” la realidad de la historia (abreviada por nosotros) de Israel contrasta terriblemente con esa promesa, nada menos que del “Elohím de Elohíms” y del “Rey de Reyes.”

        En el año 587 a.M., Bavél conquista el reino de Yehudáh, incendia Yerushaláim, destruye el Templo del rey Shlómoh y envía al exilio a gran parte de la población.

        En el 333 a.M. Alejandro el Magno, conquista todo el Medio Oriente, incluyendo Israel e introduciendo el idioma y la cultura griega, con sus cientos de “dioses” a la Tierra Santa.

        En el año 63 a.M. el general romano Pompeyo conquista el Medio Oriente y convierte a Yehudáh en una colonia romana.

        En el 70 d.M. el emperador Tito, hijo del Emperador Vespasiano, conquista Yerushaláim y destruye el Segundo Templo e incendia a Yerushaláim.

       En el año 614 Yerushaláim es conquistada por los persas.

       En el 1095 el papa Urbano II proclama la Primera Cruzada y en el 1099 los cruzados asesinan a miles de judíos en Israel, como parte de su campaña en contra de los musulmanes.

       En 1917 el general inglés Allenby toma Yerushaláim de los turcos.

       En 1941-44 seis millones de judíos fueron quemados,gaseados, disparados, algunos cuando todavía estaban vivos, niños judíos aplastados contra paredes por soldados alemanes riéndose de la “broma.”

       En 1947 las NNUU aprueban un plan de partición de “Palestina” (como  llamó el emperador Jadriano en el año 70 d.M. a Israel e Yehudáh.)

       En 1948, unos días después que Israel, actuando bajo el mandato de las NNUU declara su independencia, después de 2000 años de exilio, los ejércitos de Egipto, Siria, Libano, Jordania e Iraq invaden Israel, buscando borrarla del mapa.

      En 1967, Nasser, el presidente de Egipto bloquea el Canal de Suez, iniciando así una guerra de invasión contra Israel, junto con Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Iraq. En seis días, Israel destruye a los ejércitos de estos cinco países y triunfa en lo que se llama “la Guerra de los Seis Días”.

       En 1993, se firma un tratado de “paz” entre Israel y la Autoridad Palestina.

       En el 2000, el Primer Ministro israelí Barák ofrece dar el 97 por ciento de los territorios disputados y dividir la ciudad de Yerushaláim pero la oferta es rechazada por los árabes (“palestinos”).

        Desde el 2000 hasta el 2004, se suceden miles de ataques terroristas contra la población civil de Israel, que mataron a miles de hombres, mujeres y niños israelíes.

      En el 2005, Israel, bajo el gobierno de Ariel Sharon, se retira de Áza (“Gaza”), tratando de lograr la “paz” con los árabes. Desde ese entonces, Áza se convierte en un bastión de lanzamiento de misiles de corto alcance y mediano alcance contra la población civil de Israel hasta el día de hoy.

¿Nu?

¿Nu? Esta es una palabra en ídish, el idioma del exilio del Pueblo Elegido, que tiene muchos significados, dependiendo de las circunstancias. Sucintamente, en nuestro relato, se podría traducir como :”¿Y entonces, en qué quedamos? Somos el Pueblo Preciado (de Elohím) o no?” Si leemos de nuevo la historia de Israel, muchos bajarían la cabeza avergonzados y tendrían que decir, si son sinceros: “No se nota.”

    Pues ése es el problema del hombre. ¡NO ENTENDEMOS A ELOHÍM CASI PARA NADA!Nos viene a la mente el versículo: “Pues Mis pensamientos no son los vuestros…” ¡Ya lo creo que no! ¿Qué está sucediendo, entonces? Y más importante para nuestras vidas personales: “¿Cómo se relaciona todo esto conmigo?” “¿Qué puedo aprender de esto?” Hay por lo menos cinco lecciones que podemos aprender de la historia de nuestro pueblo, Israel.

 

Nunca te prometí un jardín de rosas”

 Hay una famosa canción popular en inglés que dice así: “I never promised you a rose garden…(“Nunca te prometí un jardín de rosas”.) Esta es la primera lección que podemos aprender de la historia de Israel para nuestras vidas. Algunas teologías enseñan que una vez que conocemos al Mashíaj, todo va a ser de color de rosa y jamás tendremos otro problema en toda nuestra vida. Esto es un engaño o un auto-engaño de parte de quienes lo enseñan. Jamás fue así y jamás lo será. Elohím nunca nos prometió un jardín de rosas—en esta vida.

     Lo que sí nos prometió es que íbamos a ser Su Pueblo Precioso—pero eso tiene un precio, un “pequeño detalle” que todos pasamos por alto.  Ese precio es: un cambio continuo hacia nuestro mejoramiento, nuestro crecimiento espiritual, nuestro yo mejorado, más sano, más libre. Suena bien, ¿no es así? ¡Pero cuesta carísimo! El precio que tenemos que pagar es dejar de ser “yo” y comenzar a ser “Yeshúah,” algo nada agradable ni nada fácil. La verdad, es que ¡NO QUEREMOS DEJAR NUESTRO YO POR NINGÚN PRECIO! Queremos todas las promesas y todas las bendiciones/brajót de Elohim, pero no queremos pagar ningún precio, si fuese posible.

         Sin embargo, si miramos atrás, vemos a Yeshúah, en carne (Yoj. /Jn.1:14) pagando un precio terrible: una muerte espantosa, que no se la deseamos a nadie, por salvarnos a nosotros del infierno eterno. Seamos sinceros: ¿hay alguien que esté leyendo esta parashá/porción que esté dispuesto a pagar el altísimo precio que Elohím mismo pagó por nosotros? Creo que no. ESE PEQUEÑO DETALLE en la historia de Israel se nos “olvidó.” Cuanto antes aprendamos esta lección, antes vamos a estar en camino de entender mejor a Elohím—no completamente, ¡sólo MEJOR!

 

Mis pensamientos no son vuestros pensamientos”

Este es un versículo que hemos leído frecuentemente, pero no pensamos en él, creyendo que lo entendemos. Si lo entendiéramos, ¡NO ESTARÍAMOS COMO ESTAMOS!

     La mente de Elohím, que es Elohím Padre, está muy lejos de nosotros, tanto que no tenemos ni idea de lo que Él está planeando para nosotros y para los de nuestra familia, sinagoga mesiánica o para el mundo. ¿Cómo podemos, entonces, penetrar en Sus pensamientos?

     Para comenzar, tenemos que dejar atrás toda lógica que hemos aprendido, todo tipo de razonamiento que funciona (a veces) para entender el mundo que nos rodea en sus aspectos más primitivos, pero que, ni se acerca, a ayudarnos a entender a Elohím. Volviendo a la cronología de Israel: ¿cómo podemos entender que el ser destruido el Templo y el ser llevados como esclavos a Bavél en el 586 a.M. pueda ser una bendición para “Mi Pueblo Preciado”? No podemos. Es tan sencillo como eso.

Sin embargo, dediquemos unos minutos a pensar. ¿Qué puede haber de “bendición” en ser llevados esclavos a un país enemigo? ¿Qué puede haber de “bendición” en que 6 millones del Pueblo Preciado de Elohím muera gaseado, humillado o de hambre?

      El problema está, de nuevo, en el texto de la Torá: “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos.” No tenemos espacio para extendernos en el tema, pero diciéndolo en forma abreviada: Elohím tiene en mente la Vida Eterna, mientras que nosotros nos concentramos en ESTA vida, sin ver, ni querer entender que lo más importante es DÓNDE vamos a pasar la Eternidad, no cómo vamos a pasar esta corta vida que nos toca vivir en la tierra. Los judíos gaseados en los campos de exterminio murieron musitando la “Shmáh Israel” la oración más común en el Judaísmo.

 

Shemá, Israel Adonay Elohenu, Adonay, Ehad

Oye, Israel, El Señor nuestro Dios; es Uno.

 

       ¿A dónde cree usted que fueron aquellos que hicieron esto y dónde cree usted que están en estos mismos momentos? “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos.” Concentrémonos en Sus pensamientos, y vamos a COMENZAR a entender algunas cosas que ahora NO entendemos, como el dolor, la enfermedad, la pérdida de seres queridos, la muerte, la soledad y el odio.

 La fidelidad de Elohím

     Sin embargo, al final del túnel obscuro en que muchas veces, sin quererlo y sin entenderlo, se transforma nuestra vida, ALLÍ ESTÁ ÉL! ¡Bendito Sea/Barúj Hú! El está al lado de Israel, al lado de Su Pueblo Precioso. El está a nuestro lado también, aquellos que somos Sus seguidores y los hacedores de Su voluntad y por lo tanto, Sus hijos, como dice Rom. 8:14. El está aquí, a nuestro lado, a centímetros de nosotros, sólo que no lo vemos y muchas veces no lo sentimos, ¡pero El está aquí! Somos nosotros los que no “estamos.” Nosotros somos los que no entendemos nada, pero Su mano y Su bendición está sobre nosotros, moldeándonos, cambiándonos, haciéndonos a Su “sombra y semejanza/tzalméinu vedmutéinu”. Somos “vasos en las manos del alfarero,” como está escrito. ¿Será que nos dejaremos moldear a Su voluntad, a Su imagen? ¿Será que algún día comenzaremos a entender más?

   Por el momento, lo suficiente es creer que El está con nosotros, no importa qué sucede, cuándo sucede ni cómo sucede y que todo lo que nos pasa es para nuestro bien. ¡CREA Y SIGA REMANDO!



¡SHABÁT SHALOM! (QUE EL SHALÓM/LA COMPLETACIÓN Y PAZ QUE VIENE DESPUÉS DE LA VICTORIA) ESTÉ CON CADA UNO DE NUESTROS LECTORES!

¡Jésed ve Shalóm lajém!/Que tengan la Misericordia (de Elohím) y (Su) Shalóm! le desea, el Rébe Julio Dam, su familia