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LAS MANERAS EN QUE ELOHÍM NOS PRUEBA

Imagen de Carmen

PARASHÁH No. 4 VAIERÁH/”Y APARECIÓ”

20 DEL MES OCTAVO DEL 5770/7 DEL MES  DE  NOVIEMBRE DEL 2009

Lectura de la Torá: Bereshít/En el Principio/”Gn.” 18:1-22:24

Haftaráh/Profetas: 2ª R.:4:1-37


Be Reshít/En el Principio/”Gn.” 22:1-2: “Aconteció después de ésto, que probó ADONÁI a Avrahám, diciéndole: Avrahám. Y él respondió: Heme aquí. Toma ahora a tu hijo, tu único (hijo) Itzják, a quien amas, y vete a tierra de Moriáh y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que te mostraré”.

No es la primera, ni será la última vez en que Elohím pone pruebas en nuestras vidas, para ver cómo reaccionamos ante ellas. La mayoría de nosotros no creemos, en realidad, que las pruebas delante nuestro provienen de Elohím y por lo tanto, nos quejamos, o le echamos la culpa a ha satán, como nos han enseñado, sin entender que es una manera de que Elohím pruebe de qué “madera” estamos hechos, y cómo aceptaremos y haremos Su voluntad.

Veamos las lecciones preciosas que podemos sacar de esta lección de Elohím para esta parashá/porción y para toda nuestra vida.

1.¡Naaséh ve nishmáh/Haremos (y después) preguntaremos (el porqué)! (Shemót/Nombres/“Ex.” 24:7)

Veamos cómo lo hizo Avrahám: No dice en los vers. siguientes que Avrahám (1) se haya cuestionado o (2) haya preguntado siquiera a Elohím sobre su terrible orden de matar a su único hijo Itzják, sino que, (3) sin decir una palabra, ni (4) emitir una sola queja, el vers. 3 sólo comienza así: “Y Avrahám se levantó muy temprano en la mañana… ”.

ESTO ES LO QUE ELOHÍM DESEA DE NOSOTROS, Y DE LA MANERA EN QUE AVRAHÁM LO HIZO: SIN LA MENOR PREGUNTA Y SIN QUEJA ALGUNA. ¡Con obediencia total y sin chistar! ¡Naaséh ve nishmáh!/Haremos (y después) preguntaremos (el porqué)!

En primer lugar, veamos el privilegio (una palabra latina que significa: privi=privada; legio=ley=una ley sólo para él) de Avrahám: escuchaba la Voz de Elohím directamente; en otras palabras, era un profeta, ya que ésa es la definición de profeta.

Dice en Dvarím/Asuntos/”Dt.” 28:1: “… Si oyeres atentamente la voz de ADONÁI tu Elohím para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también ADONAÍ tu Elohím te exaltará sobre todas las naciones de la tierra”. Y le siguen una larga lista de bendiciones/brajót de Elohím, y una lista más larga aún—que abarcan cuatro columnas--de maldiciones para los que NO obedezcan. Dice Elohím en 1ª S. 15:22-23: “Por cierto, el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros, porque COMO PECADO DE ADIVINACIÓN ES LA REBELIÓN, y como ídolos e idolatría la obstinación”.

Éste es un punto que casi nadie entiende: Elohím ANSÍA, DESEA FERVIENTEMENTE bendecirnos, porque somos Sus hijos, y ¿qué padre no quiere bendiciones para sus propios hijos? Pero estas bendiciones, miles de ellas, tienen sus propias reglas, la primera y la más importante de ellas siendo la obediencia a Su Voluntad.

Para aquellos de nosotros que no somos profetas, y que, por lo tanto, no escuchar Su voz, debemos aprender a averiguar Su voluntad de todos modos. (Los miembros de Béit Shalóm, tanto en Paraguay, su sede central, como en varias ciudades de Europa y Latinomérica, aprenden a hacer esto.) Después de aprender a saber Su Voluntad, no nos queda más que UNA opción: ¡OBEDECER SIN CHISTAR, COMO AVRAHÁM! Y hace todos los pasos necesarios para completar Su voluntad, como lo hizo Avrahám (vers. 3 al 6.)

Como dijo Yeshúa mismo, cuando le dijeron que su madre y sus hermanos lo estaban buscando: “¿Quién es mi madre y mis hermanos? ¡Los que hacen la Voluntad de Mi Padre que está en los Cielos!

Y a Avrahám mismo Elohím le dijo: “Y en tu descendencia, todos los gentiles/góim serán bendecidos porque has obedecido Mi voz”. (“Gn.” 22:18.)

En la Tehiláh/”Sal.” 32:8-10 dice: “Te instruiré y te enseñaré en el modo en que debes caminar; te guiaré con mis ojos”. Lo mismo dicen dos docenas de versículos más en el Tanáj, por ej. en el “Sal.” 73:24, 81:11, 119, 105, Mishléi/”Prov.” 1:23, 4:20-23, 8:33, 19:20, Is. 11:2, 48:17-18, Mt. 7:21-25, Lc. 8:15, 9:23-24 y muchos más.

¿Por qué, se preguntarán algunos, tanta insistencia en obedecerlo? Porque Él tiene bendiciones para nosotros, pero ¿cómo va Elohím a hacerlas “efectivas” en nosotros, cuando éstas sólo vienen a los que cumplen Sus Mandamientos y decretos, y para los que las desobedecen les corresponden cientos de maldiciones?

Debemos entender y aceptar de una vez por todas, que el Tanáj/A.T. es un “Manual de “harás/taasé” y “no harás/lo taasé” ¡PARA NUESTRO BIEN, PARA NUESTRA BENDICION, no para nuestro mal, ni para otra persona! Él organizó todo para que tengamos un Manual para saber cómo pensar, decir, y comportarnos diariamente, ¡para recibir, como recompensa, Sus cientos, si no miles de bendiciones, explicadas a lo largo de todo el Tanáj/A.T. (que incluye un Pacto.Renovado/N.T.. mesiánico, bien traducido)!

¿Seremos nosotros capaces de actuar así como nuestro patriarca Avrahám? Y si no, ¿por qué no?

LAS TRABAS QUE PONEMOS NOSOTROS PARA RECIBIR ESTAS BENDICIONES

El punto donde el éxito comienza, es en la rendición de nuestro ego a Elohím, con sus deseos, ambiciones, pensamientos, valores, cultura e idioma--en nuestro caso, como judíos mesiánicos, a Yeshúa, quien está viviendo dentro de nosotros, en nuestro rúaj/espíritu.

La santidad/kedusháh de que tanto se habla en el P.R. es sólo posicional, es decir, estamos EN CONDICIONES de ser “santos”, pero no lo somos todavía, porque NO NOS HEMOS RENDIDO a Elohím Yeshúa, porque es muy difícil hacerlo, ya que nuestro ego DEMANDA, EXIGE atención continua.

En segundo lugar, algunos de nosotros somos profetas, pero, sin embargo, cuestionamos y hacemos preguntas sobre docenas de cosas, CON TAL de no hacer lo que Elohím nos ha ordenado hacer. Puede ser que por carácter, o porque NO queremos de ninguna manera hacer Su Voluntad, porque no se ajusta a la nuestra.

Esta actitud es la que tenemos que sacar de nuestro ser, de nuestra personalidad. Este cuestionamiento a Elohím y transformarlo en una obediencia ciega a Sus órdenes. Si sabemos, de una forma u otra que son Sus órdenes, debemos obedecer sin chistar. Como dijeron los judíos al escuchar la orden de Elohím: “¡Naaséh ve nishmáh”/Haremos (y después) preguntaremos (el porqué)!

Y en segundo lugar, después de hacer todo lo que debemos hacer para cumplir las órdenes de Elohím, averiguar de Él el porqué nos está sucediendo ésto, que a veces, es muy desagradable, como un accidente, una enfermedad, un percance, o un problema grave o liviano. TODO viene de Elohím, sólo tenemos que averiguar el PORQUÉ. NO hay accidentes, ni enfermedades, ni problemas, ni percances, sino sólo la Voluntad de Elohím en nosotros, Sus hijos.

En tercer lugar, debemos examinar nuestro carácter y nuestra conducta y ver cómo y de qué manera hemos reaccionado a Su regalo: el problema, grave o liviano, la enfermedad, o el percance. ¿Estamos enojados con Él, tenemos rabia, enojo? ¿O por el contrario, reaccionamos con fe/emunáh, sabiendo que todo es para nuestro bien, como dice el Pacto Renovado (P.R./N.T.)?

Hagamos una lista de las áreas, excusas o cosas específicas en que sabemos, o sospechamos que están obstaculizando la obra de Elohím.

La enorme mayoría de nosotros tenemos ídolos; no los de piedra ni barro ya, sino ídolos mentales y emocionales. Cualquier cosa, tarea o persona que impide una estrecha relación con Elohím o que compita con nuestra relación con Él, es un ídolo.

La tele, un empleo exitoso, una relación personal, nuestra comodidad o nuestra conveniencia, son ídolos en nuestra vida, si las ponemos delante de nuestra relación con Elohím. Esto NO quiere decir que tenemos que dejar nuestro empleo, que nos da de comer, para estar con Elohím, sino que tenemos que hablar con Él diariamente, pidiendo ayuda en todo lo que hacemos en nuestro empleo, para que sea Él, mediante Yeshúa el Mashíaj dentro de nosotros quien nos ayude y nos guíe para todo lo que tenemos que hacer. Cualquier preocupación, problema, cosa por resolver se la tenemos que colocar a Él en el tapete, para que sea Él quien la resuelva por nosotros. En cambio, si ponemos la TV, la comodidad, la conveniencia, o la relación personal delante del estar en Su Presencia, eso sí son ídolos.

¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN, ENTONCES?

En primer lugar, debemos RECONOCER cuáles son ídolos y cuáles no lo son. Reconocer y ARREPENTIRNOS DELANTE de Elohím. Decirle: “Me he estado engañando a mí mismo y a Ti, pensando que hacía esto por Ti, pero era por mí y es un ídolo. ¡Perdón, querido Papá!

En segundo lugar, tenemos que orar para que el Rúaj ha Kódesh/E.S. nos dé convencimiento de pecado y quite el problema que Elohím nos ha puesto como señal para que reconozcamos que estamos mal, como la prueba, la enfermedad o el problema. CUIDADO: ¡SI NO HACEMOS ESTO, NUNCA VAMOS A SALIR DEL POZO EN QUE ESTAMOS!

En tercer y último lugar, tenemos que hacer NUESTRO MÁXIMO ESFUERZO para salirnos de ese patrón de conducta, que puede tener meses o años en nosotros, y volver a Elohím, lo que se conoce en el judaísmo como “teshuváh”=volver a ADONÁI. Pero no un volver tibio, a regañadientes, sino un volver total, con toda la energía que antes le dedicábamos a los ídolos que teníamos en nuestra vida.

Si hacemos todo esto, Elohím va a levantar la prueba, cualquiera que ésta sea, como la levantó de Avrahám, quien no tuvo que matar a su hijo, ya que pasó con honores la prueba. “Porque no rehusaste dar a tu único hijo”, le levantó la prueba enorme que tenía y lo exaltó sobre cualquier otro ser humano, como fundador del judaísmo y de Israel.

¿Será que nosotros vamos a hacer lo que hizo Avrahám? ¿Será que nos pondremos a examinar nuestra vida y nuestra relación con Él y corregir lo que anda mal?

¡Un shabát shalóm lleno de Su Luz le desea, el Rébe Julio Dam, su familia y sinagoga mesiánica renovada,