Vota por nosotros:

Shekinah www.adoradores.com

 

Top Cristiano - el ranking de sitios cristianos

 

Vota por este sitio en el Top Cristiano

 

"CÓMO TENER UNA MENTE SANA"

Imagen de Carmen

 

PARASHÁH No. 3 LÉJ LEJÁH/”VÉ TÚ”

13 DEL MES OCTAVO DEL 5770/31 DEL MES  DE  OCTUBRE DEL 2009

Lectura de la Torá: Bereshít/En el Principio/”Gn.” 12:1-17:27

Haftaráh/Profetas: Yeshaiáhu 40:27-41:16


Si leemos con detenimiento la actitud de Avrahám, veremos que no discutió, ni pidió explicaciones a ADONÁI, ni hay algo en la Torá que indique que se puso nervioso, ni alterado por las órdenes de ADONÁI. Si nos ponemos a pensar, o mejor, si "nos ponemos en sus sandalias", veremos que debía de tener una mente bien sana para hacer todo esto. Imaginémonos a nosotros, en una situación similar. De pronto, de la noche a la mañana, ¡Elohím nos pide que nos mudemos de lugar (¡a los setenta y cinco años de edad, no nos olvidemos de este "pequeño" detalle!), que dejemos toda nuestra familia y que vayamos a vivir en un país extraño, ¡del cual jamás hemos oído hablar! La conclusión que podemos sacar de esta pequeña meditación, es que Avrahám era un hombre con una mente MUY sana.

Una mente sana es un tesoro difícil de encontrar, especialmente en nuestros días, de ajetreo cada vez peor, de menos y menos tiempo, y de más y más preocupaciones. Hay algunos que, influenciados todavía por las enseñanzas erróneas del cristianismo, le echamos toda la culpa al diablo ("satanás me hizo hacerlo"). (No estamos negando que ha satán nos ataca; somos los primeros en enseñar en nuestros seminarios en persona, cómo defendernos de él); pero tampoco estamos de acuerdo en echarle la culpa de cosas que son de exclusiva responsabilidad nuestra y la mente sana es parte de esa responsabilidad donde nadie tiene la culpa, sino nosotros mismos. Creo que es hora de que prestemos más atención y más cuidado a esta área, donde suceden y han sucedido los problemas más acuciantes y difíciles de nuestra vida: nuestra mente.

CÓMO LOGRAR LA LIMPIEZA DE NUESTRA MENTE EN CUATRO PASOS

Como deseamos hacer de esta parashá/Porción algo práctico, daremos sólo cuatro pasos prácticos que nos permitirán lograr este crecimiento mental, sin tener que explicar demasiado, lo que sería ya tarea para un libro. Estos cuatro pasos son: (1) la paz mental a través de la limpieza de nuestra mente, (2) el repetir versículos del Tanáj/A.T., (3) el practicar recuerdos que curan; (4) y el lograr llegar a ser un "optimista eficiente".

1. SHALÓM SIJLÍH/PAZ MENTAL

Todo enfoque hacia el shalóm sijlíh/paz mental debe comenzar con una noción por lo menos de lo que este shalóm significa. Quizás un noventa por ciento de nuestro nerviosismo, inquietud y falta de shalóm sijlíh/paz mental proviene de una mente desordenada y controlada por pasiones negativas, como la rabia, la falta de perdón, la culpa, y/o nuestros instintos, que claman por atención. Un programa exitoso de cómo lograr mejorar nuestra mente, entonces, debería comenzar por ser diario, preferentemente en mañana, cuando nos levantamos. Después de desayunar, deberíamos comenzar ya a pedir perdón por todos los sentimientos negativos que han afectado nuestra mente y la siguen afectando (si esto es así, claro).

Podríamos orar algo como lo siguiente:

"Be Shém Yeshúa ha Mashíaj/Con el Nombre de Yeshúa el Mesías, te bendigo en esta mañana y te pido, ADONÁI, que saques de mi mente y mi corazón todo odio, rencor, falta de perdón, intranquilidad en general, falta de paz mental y corporal, intranquilidad en mi cuerpo y espíritu, y toda cosa que perturba mi oración y mi shalóm sijlíh/paz mental en esta mañana. Renuncio a todas estas cosas mencionadas; no quiero tenerlas más. Te pido y te bendigo porque sé que Tu vas a enviar a tu Rúaj ha Kódesh/E.S. para limpiar el aire de mi mente y traer aire fresco del Monte de Zión a mi mente, Aire Santo/Rúaj ha Kódesh que barra con todo sentimiento negativo que hay o pueda haber en mi mente. Be Shém Yeshúa ha Mashíaj te bendigo y te doy gracias porque Tú así lo harás, si es Tu voluntad."

El shalóm  sijlíh (del hebreo Séjel=inteligencia) viene de una mente limpia, de una mente libre de perturbaciones externas. Esta oración, o cualquiera similar, va a ser contestada por Elohím y vamos a limpiar nuestros pensamientos, limpiar el aire de nuestra mente, viciado de cosas que no deberían estar allí, pero que están porque se lo permitimos. No importa por qué clase de conflicto es el que estamos pasando, no se va a resolver si no limpiamos nuestra mente primero y no logramos shalóm sijlíh antes de actuar o dar un paso afuera de nuestra casa. La oración es un arma poderosísima para lograr este oasis de shalóm sijlíh que necesitamos para arrancar todas las mañanas hacia nuestro trabajo o tarea o estudio. Si no tenemos esto, estamos mal equipados para dar comienzo a una serie de batallas que van a traernos más desorden y van a "levantar la temperatura" de nuestra mente aún más. Un calmante no va a traernos ese shalóm sijlíh que necesitamos desesperadamente; solo Elohím nos puede dárnoslo y es sólo a través del vaciarnos nuestra mente de todo pensamiento y sentimiento negativo, que lo vamos a poder lograr. No estamos enseñando "meditación" ni ninguna de estas técnicas orientales que sólo abren nuestra mente al mundo espiritual maligno. Estamos enseñando a despojarnos de basura mental, así como sacamos el tacho de basura todos los días a la calle, para que los encargados municipales vengan a recogerla. En realidad, esta es otra técnica práctica que podemos poner en práctica a continuación de la oración de arriba.

Podemos agregar: "ADONÁI, be Shem Yeshúa ha Mashíaj/Con el Nombre de Yeshúa el Mesías,, pongo en este tacho de basura mental todo sentimiento y todo pensamiento negativo y dañino. Te pido que un málaj/ángel tuyo le ponga la tapa a toda esta basura y se la lleve. No quiero pensar estas cosas más ni sentir estos sentimientos negativos más."

2. REPETIR VERSÍCULOS DEL TANÁJ

Una segunda técnica para lograr la paz mental es repetir varias veces al día versículos del Tanáj/A.T. que hablen de shalóm/Paz:

Un par de oraciones apropós de lograr el shalóm sijlíh puede ser la Tehiláh /Sal.37:7: "Espera en ADONÁI y deposita tu confianza en El/Dóm le ADONÁI vehitjólel ló/".

Otra está en Ba Midbár/En tierra de pastizales/"Num." 6:26: "Levanta Tu rostro a tí y ponlo en paz/Isá panaió eiléja ve iaséleja shalóm/

3. RECUERDOS QUE CURAN

Otra de las técnicas que resultan es recordar sucesos en nuestra vida que nos han quedado en la memoria como imborrables por la felicidad que nos han traído, o la paz que sentimos cuando nos sucedió: puede ser el haber estado al lado del oleaje del mar, entre rocas; o el rostro de nuestra hijita o nietita preferida, o de nuestro hijo cuando era bebé o cualquier otro paisaje o persona que nos haya quedado en la mente, o mejor, en el corazón. Esto es lo contrario de lo que hicimos al principio, que fue vaciarnos de todo lo que era negativo. Ahora estamos llenando nuestra mente de recuerdos positivos y agradables, que traerán un sentimiento general de sentirnos bien.

4. UN ENTUSIASMO CONSTANTE

Una tercera técnica es practicar el tener entusiasmo constantemente. La depresión muchas veces es causada porque no tenemos una meta que lograr en nuestra vida; o, si la tenemos, no la hemos comunicado a nuestro cuerpo y especialmente no le hemos hecho saber a nuestra mente de nuestra meta. La rutina y el aburrimiento nos han conquistado el alma y la mente a muchos de nosotros. Como consecuencia, no encontramos nada interesante en nuestra vida. No hay nada que nos entusiasme. Y eso puede ser fatal para nuestra vida mental. El entusiasmo y la alegría es algo que debemos generar aunque no lo tengamos. Es el motor de una vida sana y productiva. Si usted se levanta ya aburrido o de mal humor, ¡imagínese lo que será su día para la tarde! ya estará deseando acostarse, porque su día ha sido "tan aburrido". Debemos pedir en oración a ADONÁI be shém Yeshúa ha Mashíaj/Con el nombre de Yeshúa ha Mashíaj que nos llene de entusiasmo y de ósher/alegría, todo el día. ¡El entusiasmo es como la gripe, muy contagioso! Contagie a los demás con su entusiasmo.

Hay una buena anécdota que habla de esta tendencia humana. Un hombre se mudaba a un nuevo vecindario y al salir a la calle, ve a un viejo sentado afuera de su casa en un sillón. Después de saludarlo y de averiguar que el viejo llevaba cincuenta años viviendo en ese pueblo, le preguntó el recién llegado: "Dígame una cosa, ¿qué tal es la gente aquí?" El viejo contestó: "¿Qué tal era la gente en el pueblo de donde usted vino?" "Ah, la gente era muy hosca y poco agradable. Casi nadie tenía amigos allí", le contestó el hombre. "Pues aquí son igual", le dijo el viejo, sonriendo sarcásticamente.

EL OPTIMISTA EFICIENTE

La palabra "optimismo" viene del latín, optimus, "lo mejor" y es una actitud mental. Podemos ser optimistas "eficientes" o "eficaces"-en cualquier área. El "eficaz" es el que hace bien una tarea, en este caso, ser eficaz en nuestra actitud de optimismo. En cambio, el "eficiente" es el que, de todas las maneras y técnicas que tiene a su disposición, sabe elegir la o las técnicas que lo van a llevar a ser más optimista, más rápidamente y mejor. Por ejemplo, el famoso "No te preocupes, ¡sé feliz!" no es eficiente; es una tontería por lo superficial de la fórmula. Debemos descartar estas fórmulas "baratas" y explorar técnicas para lograr ser optimista y suprimir nuestro pesimismo, que puede ser genético y llegar hasta la felicidad.

Esto es parte de nuestro crecimiento en el área mental, tan importante casi, como nuestro crecimiento espiritual, ya que ha satán nos ataca constantemente en el área mental. Si la descuidamos, no podremos jamás crecer espiritualmente. El mesiánico se encuentra en la posición de un bombero que tiene varias llamadas de incendios casi al mismo tiempo. Si atiende una, y se va con su carro de bomberos a apagar un incendio, cuando suene el teléfono, no va a haber nadie en la estación que atienda el teléfono ni que acuda a la segunda y tercera llamada de incendio. Nuestra mente "se incendia" muy frecuentemente, por lo que debemos aprender a prestarle atención.

CÓMO GENERAR ENTUSIASMO

El problema para muchos de nosotros es: ¿De dónde saco entusiasmo? O: ¿Tener entusiasmo acerca de qué cosa? Aquí intervienen dos factores: nuestra voluntad y nuestra percepción de las cosas. Todo, como una moneda, tiene dos caras: un lado bueno y un lado malo. El entusiasmo se adquiere habituándonos,aunque sea a la fuerza, a ver las cosas buenas y descartar, como quien descarta a un borracho que huele a alcohol de nuestro lado, las cosas malas que vemos, oímos o pensamos.

Somos lo que creemos ser: si usted cree que no es muy inteligente, ¡tiene razón! Si usted, por el contrario, cree que es un genio, ¡tiene razón! Por qué decimos esto? Porque el que cree que es tonto, actuará como tal, y se adaptará a todo, de acuerdo con su creencia que es tonto. El que cree que es un genio, actuará y pensará como tal, y se adaptará a ser un genio y progresará en la vida, indudablemente. Todos nosotros somos mejores que lo que pensamos que somos. Lo mismo sucede con los demás: si creemos que los demás son desagradables y orgullosos, siempre "leeremos" sus actos como producto de una persona desagradable u orgullosa.

LAS CUATRO CARACTERÍSTICAS DE UN OPTIMISTA

Debemos acostumbrarnos a interpretar en forma optimista lo que nos sucede, quizás lo contrario de lo que hemos venido haciendo hasta ahora. Nuestra vida está llena de eventos, personas, sueños, deseos, perspectivas, causas y consecuencias, constantemente en fila, como aviones en un aeropuerto muy concurrido, esperando para despegar. No importa lo que pensemos de todo esto, necesariamente nos enfocamos en algunos de estos elementos, y no en otros. El Optimista Eficiente se enfoca en eventos, personas, perspectivas, sueños, deseos que le producen placer, entusiasmo y que lo inducen a la creatividad y a la actividad positiva. El pesimista, obviamente, se concentra en todo lo contrario. Ambos creen ser "realistas". Esto no significa que no debemos prestarle atención a las cosas negativas cuando surgen; pero una cosa es prestarles atención, y otra muy diferente es ENFOCARNOS SIEMPRE en lo negativo, "por casualidad". El pesimista tiende a generalizar: cuando algo le sale mal, se dice a sí mismo: "Soy un imbécil, no sé hacer nada bien; nunca voy a triunfar en nada". El optimista, frente a un fracaso, hace lo que hemos recomendado en una parasháh reciente: hace un Informe de la Acción, para ver qué hicimos mal, y cómo evitar hacerlo en el futuro. Hay un mundo de diferencia entre las dos actitudes.

Lo segundo que el optimista hace es expandir constantemente sus límites. Nunca está satisfecho con lo que es; siempre desea explorar más y más allá de lo que hoy es o ha logrado hasta ese día. Todo lo que deseamos lograr en esta vida tenemos que partirla en pedazos pequeños y hacer uno a la vez; de otra manera, nos desesperaremos y nunca haremos nada. Los optimistas siempre están abiertos mentalmente a hacer o a tratar de hacer cualquier cosa, no importa la opinión de los demás de cuán difícil es hacerlo. Al contrario, cuanto más oposición haya a algo, más le atrae el reto a los optimistas.

Lo tercero que posee un optimista es un sentido de que todo es posible. El pesimista siempre está limitado en la mente y cree que rico es rico porque le robó al pobre; el optimista instintivamente entiende que la riqueza es abundante, y que no hay que quitársela a nadie para tenerla, sino crearla. (Dicho sea de paso, esta creencia pesimista del origen de la riqueza es muy común en Latinoamérica; mientras que la creencia optimista es mucho más común en los EE.UU., que se hicieron ricos con esta actitud optimista de la vida.)

Lo cuarto que posee un optimista es confianza en sí mismo y confianza en lo que vale. Aun en las circunstancias más adversas de la vida, los optimistas triunfan cuando aun la gente normal, que no es pesimista, no puede encontrar salida alguna. Experiencias de supervivientes judíos de los campos de exterminio nazis hablan de este optimismo aun en condiciones infrahumanas como esas; hablan de una confianza y de un optimismo que superó aun el infierno revelado en este mundo que fueron los campos de exterminio; el resultado es que sobrevivieron y fundaron familias, hijos y nietos, y pueden sonreír casi como si nada hubiese pasado. Uno de estos sobrevivientes dice que el optimismo es como tener un par de anteojos: cuando uno se los pone, ve a la gente más amable y más buena de lo que realmente es--pero agrega---¿no es mejor así?

Estas características de los optimistas eficientes son rasgos de carácter que debemos copiar e incorporar a nuestra personalidad. Esto constituye nuestra determinación a ser optimistas, algo que es mucho más firme que un deseo o una intención. La diferencia entre la intención y la determinación es que VAMOS A HACER ALGO, no solo desearlo, sino HACER, LLEVAR A CABO UN PLAN fijo para cambiar y ser optimistas, plan que está delineado en esta parashá/porción. Este plan nos va a preparar para el futuro inmediato, donde se van a repetir las experiencias extremas como las que acabamos de mencionar. La ventaja enorme que poseemos nosotros es que sabemos que Elohím está con nosotros y que nos está ayudando, aun a sobreponernos en la mente, además del espíritu.

¡Un shabát shalóm lleno de Su Luz le desea, el Rébe Julio Dam, su familia y sinagoga mesiánica renovada,