Iniquidades
Dom, 2006-09-24 16:40 — Carmen
Iniquidad es la conducta repetitiva de pecado, patrón de conducta que toma
asidero en nuestra forma de ser y pasa de una generación a otra. Lo que nos
impulsa a hacer lo que no queremos hacer, que nos inclinemos o cedamos ante
su naturaleza destructora. Es una semilla destructora que pasa de una
generación a otra, arraigándose cada vez más hasta que queda como un pecado
escrito en nuestros corazones.
“El pecado de Israel escrito está con cincel de hierro y con punta de
diamante, esculpido está en la tabla de su corazón y en los cuernos de sus
altares” Mi pueblo peca como por encargo…Sus jóvenes no se olvidan de
pecar….” Jeremías 17:1-3. Dice la versión Al Día.
A través de la palabra constantemente el Padre nos exhorta a ser diligentes en
nuestro caminar con El. A crecer, a buscarle, a mantenernos en Su presencia a
deleitarnos en El, a buscar primeramente el Reino de Yahweh . El ser cristianos implica algo más que ser salvos y estar seguros de ir al cielo, incluso algo más que ir a la iglesia,
leer la Biblia y orar todas las noches. Nuestro Padre quiere perfeccionarnos, que
la obra que El comenzó en nosotros se perfeccione hasta el día de Salvador,
que vayamos de gloria en gloria.
Sin embargo El nos dice que por falta de conocimiento su pueblo perece, pero
el versículo continúa diciendo; “porque tú has rechazado el conocimiento”.
Oseas 4:6
Y el hecho de que rechacemos el conocimiento no significa que estemos en
rebeldía total contra Yahweh. Como cristianos creemos que estamos bien y que
nosotros no tenemos ningún problema. Pero cuantas veces, nos quedamos viendo
tele, o el Padre nos despierta en la madrugada y sabemos que El quiere que
pasemos tiempo con El y simplemente damos media vuelta. Cuantas veces nos
enfrascamos en conversaciones necias de queja, de crítica hacia otros y
vivimos todos los días como todos los demás. Y nosotros no somos como todos
los demás, somos hijos del Yahweh Rey de Reyes hemos sido llamado a ser reyes y sacerdotes nación santa, pueblo escogido por Yahweh.
Nos gustan mucho todas las promesas que El tiene para nosotros ¿pero y los
requisitos? Los privilegios que tenemos al nacer de nuevo implican
obligaciones específicas y una de ellas es buscarlo, conocer la verdad y ser
libres. Nadie puede alegar que tiene la verdad absoluta, somos un cuerpo y
nos necesitamos unos a otros. Lo que el Padre enseña a uno lo puede
complementar con la enseñanza de otro, o la experiencia de alguna otra
persona en otro lugar del mundo. Gloria Copeland dice que ella ha aprendido
a oír las insinuaciones del Espíritu Santo. Muchas veces nada más son frases,
pequeños pensamientos, que si estamos sintonizados con el Espíritu Santo nos
damos cuenta que El quiere decirnos algo. Por eso es tan importante estar
constantemente expuestos a la palabra y a la enseñanza de su palabra, porque
es ahí donde recibimos revelación.
Y eso me pasó a mí. En una visita de la profeta Ana Méndez a Costa Rica hace
más de cuatro años, le pido que ore por mí y el Padre le revela que mi
enfermedad es producto de una iniquidad. Su enseñanza en cuanto a lo que son
las iniquidades trae una liberación total de la manifestación de la iniquidad
en mi vida, una maldición de muerte prematura, diez años después de que mi
padre muere prematuramente recibo revelación.
El pasaje que el Padre uso fue Isaías 59:1. He aquí no se ha acortado la mano
de Yahweh para salvar, ni se ha agravado su oído para oír, pero vuestras
iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Elohim y vuestros
pecados han hecho ocultar su rostro para no oír.”
La definición que Ana Méndez tiene para describir las iniquidades y las
maldiciones dice así: “La maldición es producto de un pecado que no se
confesó y se engarza en el alma, produciendo enfermedades y toda clase de
cautiverios. Esas son las iniquidades que se manifiestan como maldiciones a
través de las generaciones. Es el cuerpo de pecado”
La palabra de Yahweh dice que ninguna maldición viene sin causa. Proverbios
26:2. Todo lo que nos sucede en nuestra vida como cristianos, como hijos de
Yahweh, es producto de una causa, es un efecto. Muchas veces no sabemos
porque nos suceden las cosas que nos suceden, oramos, ofrendamos, confesamos,
ayunamos y la situación no cambia. Estas situaciones pueden ser consecuencias de las iniquidades, son maldiciones.
Esa tendencia a mentir constantemente, a la ira y enojo desmedidos, a los
pecados sexuales, al robo, la avaricia, la altivez, el orgullo, la idolatría
etc. Talvez son pecados que solo usted sabe y que aún le da vergüenza que
siendo cristiano tenga esas tendencias, esas inclinaciones. Precisamente
esas son las iniquidades manifestándose en su vida. Por eso es tan
importante reconocerlas, confesarlas y pedirle a Dios que nos libre, ya que
sus consecuencias son graves, no solo para usted sino para sus generaciones
futuras.
Es así como vemos que el señor que es alcohólico, tuvo un padre alcohólico y
su hijo es alcohólico, La madre soltera, fue producto de una relación
ilegitima y su hija también tendrá hijos ilegítimos. Esta es la iniquidad que
pasa de una generación a otra, produciendo una inclinación al pecado, que ya
es parte de la familia.
Otras veces lo que vemos en las familias son las consecuencias de la
iniquidad, estas son las maldiciones, entonces vemos familias que son pobres
a través de generaciones, otras con una propensidad al fracaso, con tendencia
a enfermedades continuas o crónicas, con muertes prematuras, con tendencia a
accidentes etc.
El Salmo 109:18 “Se vistió de maldición (iniquidad) como de su vestido y
entró como agua en sus entrañas como aceite en sus huesos.”
Se mete en nuestro cuerpo.
Isaías 59:4 “Conciben maldades y dan a luz iniquidad; incuban huevos de
áspides y tejen telas de araña. El que coma de sus huevos morirá y si los
rompen saldrán víboras.”
La iniquidad, es como una vestidura que nos envuelve, como agua que entra en
lo más profundo de nuestro ser, como aceite que se mete en los huesos.
Isaías 59:4 habla de huevos de áspides, compara la iniquidad con huevos de
serpientes que se van desarrollando dentro de nosotros, como telas de araña
que todo lo envuelven. Esto produce cautiverios del alma. La mente, las
emociones, y la voluntad trayendo enfermedades no solo del alma como
depresiones, ansiedades, angustias, iras, enojos, locuras etc sino del cuerpo
físico.
Sin embargo si nos mantenemos en su palabra hay un tiempo de liberación.
Isaías 49:8 “En tiempo aceptable te oí y en le día de salvación te ayude.”
Eclesiastés 3:2 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del
cielo tiene su hora”.
Yahweh sigue siendo nuestro Padre, tierno y amoroso que nos creo, y que nos
conoce mucho mejor de lo que nosotros nos conocemos. Podemos confiar en El.
El quiere ayudarnos y si nos depositamos en Sus manos el nos va a guiar. El
Salmista le pedía al Padre que lo librará aún de los pecados que le eran
ocultos, porque nuestros caminos son correctos en nuestra propia opinión,
pero el Padre es quien pesa los espíritus. “ ¿Quién podrá entender sus
propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.”Salmo 19:14 y Jeremías
17:9 Dice que engañoso es el corazón, más que todas las cosas y perverso
¿Quién lo conocerá? Pero yo Yahweh que escudriño la mente que pruebo el
corazón para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.”
“Nada hay tan engañoso, ni tan absolutamente perverso (torcido, con
inclinación) como el corazón. Nadie es capaz de conocer a fondo su maldad.
Solo el Padre lo conoce. El escudriña todos los corazones y examina los más
ocultos móviles…” versión Biblia al Día.
¿Cómo se nos ocurre pensar que podemos ocultarle algo a nuestro Padre Celestial? Como hijos e hijas de Yahweh debemos de presentarnos en humillación total,
pidiéndole que nos enseñe aquellas áreas que tenemos que cambiar, aquellas
inclinaciones y tendencias que nos hacen caer constantemente en conductas que
no son correctas.
Si nos depositamos en sus manos El nos enseñará. Pues la buena obra que
comenzó en nosotros la terminará hasta el día de nuestra Salvación.
El Salmo 32:8 dice “Te haré entender y te enseñaré el camino que debes
andar” y
Proverbios 28:5 “Mas los que buscan a Yahweh entienden todas las cosas”.
Busquemos Nuestro amado Padre de todo corazón.
Por: Juanita Cercone C.
Guardianes del Muro
Me gustó muchísimo tu
Me gustó muchísimo tu articulo, estaba buscando la definición de iniquidad y está fue la que me llenó por completo, tenia un leve presentimiento de que era así. Gracias por ayudar a los que buscan de Dios.
DIOS NOS DA LIBERTAD
Gracias amigos por compartir temas tan importantes como estos, me gustaria recibir mayor información de este tema a mi correo Si alguien puede ayudarme gracias Bendiciones.