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“EL SIGNIFICADO DE LA BENDICIÓN/BRAJÁH”

Imagen de Carmen

PARSHA No. 12 VAIEJÍ/Y ÉL VIVIÓ

13 DEL MES DÉCIMO DE 5768/22 DEL MES  DE  DICIEMBRE DE 2007

Lectura de la Torá: BeReshít/Gen 47:28-50:26

Haftaráh: 1ª R./Melajím Álef 2:1-12



Be Reshít/En el Principio /Gen 48:3: “Y dijo Yaakóv a Yósef: “El Shadái se me apareció en Luz, en tierra de Knaán y me bendijo”.


 

Cuando Yaakóv bendijo a cada uno de sus hijos, sólo continuó una tradición que viene de Elohím, y que comenzó con este bendiciendo a Avrahám (Be Reshít/Gen. 12:3). Uno de los conceptos más importantes en el Judaísmo es el de bendecir/levaréj, de donde viene brajáh/bendición. (Esta palabra en castellano viene del latín, benedicere, que simplemente significa “decir bien”, al contrario de “maledicere”, “decir (o desear) mal”. En ídish, (el idioma secular judío, una mezcla de alemán del siglo 17 mezclado con hebreo y el/los idiomas locales, frecuentemente hebreo y ruso o polaco o castellano, para los judíos latinoamericanos), la palabra usada deriva de la latina, “bénchn”.

Las palabras tienen poder, ya que Elohím creó el Universo/Olám con Su Palabra: “Y dijo: “Sea la Luz” y fue la luz”. El proceso de creación a través de Su Palabra es supremamente importante que la entendamos, para este caso específico, pero más que nada para entender el Elohím en tres Dimensiones.  Las Palabras que salen de la Boca de Elohím pueden ser tan concretas y creadoras como la luz del sol sobre su ciudad o las montañas en el sureste de Israel.

Uniendo estos conceptos, tenemos entonces que las brajót/bendiciones son palabras dichas por Elohím o por sus hijos para el bien de los que hacen teshuváh. En el caso de la parashá de esta semana, la bendición de Yaakóv a sus doce hijos, la brajáh/ bendición fue una combinación de bendición y profecía, ya que al mismo tiempo estaba diciendo el concepto de Elohím para cada uno de sus hijos y el futuro de ellos de acuerdo a este concepto. Básicamente, hay brajót/bendiciones de Elohím y bendiciones del hombre para Elohím por todo lo que ha recibido, y del hombre  para sus hijos o familia.

La presencia o ausencia de brajót explican muchos sucesos inexplicables. Hay personas que tienen éxito y no entendemos cómo. No tienen talento para lo que hacen y no saben siquiera lo mínimo que se necesita, y sin embargo, tienen éxito. ¿Cómo lo hacen? nos preguntamos. Hay otras personas que, hagan lo que hagan, emprendan lo que emprendan, nada les sale bien. Siempre tienen una explicación “lógica” para su falta de “suerte”, pero el resultado final y frío es que nada les sale bien. ¿Qué es esto? ¿Es cuestión de suerte o mala suerte? ¿Existe la suerte o la mala suerte? Para las personas del mundo sí, ya que no tienen acceso a la información sobre la verdadera fuente de bendiciones y maldiciones. Para nosotros, que tenemos TODO el acceso que necesitamos, debemos entender que no existe ni la suerte y la “mala suerte”: lo que existe es la bendición de Elohím y la maldición.

El concepto de bendición ha perdido su valor en el mundo Occidental, aunque tanto ésta como su opuesto, la maldición, sigue formando parte de la cultura Oriental. El efecto de las bendiciones y maldiciones se ha minimizado hasta que ni siquiera le damos importancia—para nuestra pérdida y no la de los que lo siguen practicando.

Necesitamos bendición en nuestras vidas, bendición de Elohím y bendición de los que nos rodean y necesitamos evitar las maldiciones, tanto las que vienen de Elohím, como las que vienen de los demás o hasta de ha satán. Las bendiciones son un empuje extra para nuestros esfuerzos. Debemos buscar las bendiciones y evitar las maldiciones.

No sólo nosotros lo necesitamos, sino nuestros países lo necesitan, para bien nuestro también, ya que es allí donde vivimos. Hay países que no importa lo que hagan, nada les sale bien, como a las personas. Hay países que no importa lo que hagan, TODO les sale bien, igual que a las personas. Existen causas puntuales para ambas y debemos tener por lo menos una buena idea de ambas, para seguir recibiendo las bendiciones y evitar recibir las maldiciones.

Una de las causas más frecuentes de maldiciones es el estar en contra del Pueblo Judío, según Be Reshít/Gen. 12:3, que es la primera vez que se menciona la palabra y el concepto de brajáh, algo MUY importante en la comprensión de algún concepto. Algunos países que tienen aparentemente grandes probabilidades de haber tenido éxito no lo tiene, y otros, que no tienen las condiciones previas de los primeros, todo lo que hacen le sale bien. La explicación a este “enigma” está en Be Reshít/Gen 12:3, porque Elohim lo dice así, no porque nosotros estemos defendiendo al Pueblo Judío.

La Torá y el Talmúd están repletos de bendiciones a Elohim, aunque hay tres clases de bendiciones que se hacen en los servicios judíos: 1) por todo lo que se come, toma o huele; 2) brajót que muestran que ciertas prácticas religiosas son mandamiento de Elohím; y 3) brajót que expresan que todos los hechos, trágicos o gozosos, vienen de Elohím. Hay cientos de bendiciones para todas las ocasiones, desde presenciar un relámpago hasta escaparse de un accidente, ocasiones para bendecir a Elohím de lo que nos salvó. Hay tehilím/Salmos que se cantan en shabát y durante las festividades, para todas las ocasiones, que debemos rescatar y comenzar a cantar también. La tehiláh/Salmo 107 que se canta después de un feliz retorno de un viaje (birkát ha gómel). Hay brajót de los padres a los hijos, en shabat. Bendiciones cuando comienza el rósh jódesh/(birkát ha jódesh) comienzo de la luna llena (nuevo mes). El birkát ha mazón/bendición despues de la comida (Dvarím/Deut. 8:10). El birkát ha neirót/bendición de las luces de lámpara (no velas), en shabát, que viene del sidúr del Rav Gaón, del siglo nueve. El birkát ha kohaním/bendiciones de los sacerdotes (del Templo), que se cantan en las fiestas en la Diáspora, aunque en Israel se cantan todos los días. El birkát shéva (las siete bendiciones) en la amidáh y en el shabát.

El libro de Dvarím/Palabras /”Deut.” nos da una buena idea de lo que tantos las bendiciones como las maldiciones cubren y es muy buena idea el leer y estudiar cada una de estas bendiciones, para poder merecerlas y recibirlas de Elohím. Esperamos que nuestros lectores ya no cometan ninguno de estos actos que merecen maldición de Elohím, pero para que los tengamos por guía los mencionaremos por capítulo (en Dvarím/abreviado “Dv.”/Deut.):

Dv. 4:2: No sacar una sola palabra ni agregar a la Escritura.

Dv./Deut. 4:16: No hacer (ni tener en nuestra casa) ninguna figura religiosa (como ángeles de cerámica) o dibujos (de la “Santa Cena” de Michelángelo), ni dibujos animados de “Jesús”, ni pescado (representando supuestamente a Yeshúa).

Dv. 5:11: “No pronunciar la palabra “Elohím” ni “YHVH” ni “Hashém” en conversaciones triviales, ni decir “por Dios” ni “mi Dios”, ni cosas semejantes.

Dv. 5:12: Guardar el shabát, en honor del Unico Elohím verdadero, no el domingo (en honor del “dios” Mihr/Mithra).

5:16: Honrar a nuestros padres, no hablar mal de ellos, ni gritarles, ni faltarles el respeto, ni burlarse de ellos (aunque tengamos razón para hacerlo). Maldición hay para quien lo haga.

5:18: No acostarse con nadie fuera de nuestro cónyuge. (Obviamos “no asesinarás”):5:19: No robar, ni siquiera un clip ni un lápiz; 5: 21: no desear nada de nuestro vecino o conocido.

6:4: Entender que Elohím es UNO y no hay dos Dioses.

6:5: “Y amarás a Hashém con todo tu corazón y toda tu alma y “todo tu mucho (esfuerzo)”.

Este es uno de los mandamientos más importantes, si no el más importante. Aprender a Amarlo, aprender a que El sea nuestro Todo, nuestro Amigo, Padre, Esposo, Compañero de risas y de llanto, es lo más importante que usted y yo podemos lograr en nuestras vidas. Haga esto, comience por lo menos a hacerlo, y tendrá una enorme bendición en su vida.

6:9:”y las escribirás como frontales en la puerta de tu casa”. Esto es lo que se conoce como mezuzáh, que debemos colocar en la jamba derecha de nuestra puerta. Y así, hay muchos mandamientos, el cumplimiento de los cuales trae bendición a nuestras vidas.

Hay otro tipo de bendiciones que vienen a nosotros de Elohim por no cometer lashón ha ráh/literalmente “lengua mala”, es decir, hablar mal o negativamente de otra persona, AUN CUANDO SEA LA VERDAD. El evitar la lashón ha ráh trae sanación a nuestras almas heridas por el desprecio, el rechazo, la amargura y el odio que nos tienen, o que creemos que nos tienen. El obedecer los mandamientos de Elohím trae Sus bendiciones a nuestras vidas, bendiciones que tanto necesitamos.

Todos queremos recibir bendiciones. Pero éstas vienen con compromisos, no gratuitas. Si en este momento, nuestra vida necesita la bendición de Elohím, sería importante examinar aquellos mandamientos que no estamos haciendo, y que al hacerlos traerían la bendición de Elohím para nuestra vida, nuestro trabajo, nuestros hijos y familia.

Primero, debemos buscarlo a El, entender Sus condiciones y luego poner el esfuerzo que se requiere para recibir aquello que El tiene para nosotros, esperándonos.

Es nuestro deseo que cada uno que lea esta parashá reciba la comprensión del Elohím de Israel y sea un puente para comenzar a recibir aquello que Elohím con mucho amor y misericordia, desea derramar sobre nuestras vidas.



Un Shabát lleno de shalòm le desea el Rébe Julio Dam, su familia

Por Julio Dam Rébe Mesiánico Renovado